Son muchas las marcas que han empezado a utilizar este tipo de reclamo en sus estrategias de marketing para captar clientes y aumentar las ventas, e incluso dedican gran parte de su presupuesto a ello, pero nosotros nos preguntamos: ¿tienen los influencers un retorno real?

Para quien no lo sepa, un/a influencer es una persona muy popular en las redes sociales, un líder de opinión que, como bien dice su nombre, influye en las actitudes y comportamientos de sus seguidores por su capacidad de convicción y credibilidad generadas a partir de su gran número de seguidores y su consiguiente popularidad.

Las marcas y los influencers se ponen en contacto de manera bidireccional para establecer colaboraciones, por las que los influencers pueden disfrutar de recompensas económicas o incluso obtener productos y servicios ofrecidos por la marca de manera gratuita a cambio de una promoción o patrocinio de esta en sus redes sociales.

Para comprobar que este método tiene lagunas, la agencia de publicidad H2H Human to Human realizó un experimento social en el que se inventaban una falsa influencer (papel desempeñado por la actriz Almudena Ripamonti). Para ello, se creó un perfil de Instagram que se llenó de contenidos preparados y se compraron miles de seguidores falsos a través de bots de internet, dando a Almudena una imagen de influencer que no tenía (la ropa de las sesiones de fotos era devuelta a las tiendas). Así, querían comprobar si las marcas sabrían descubrir a una influencer de pacotilla o caerían en la trampa de lo trending.

Al acabar el experimento, Ripamonti había podido disfrutar de cenas lujosas, noches de hotel, viajes sin coste en taxi e incluso varios productos gratuitos recibidos en su casa, a parte de la asistencia a multitud de eventos de categoría donde se codeó con celebrities y otros influencers. Con todo, se demostró que las marcas cada vez siguen más la tendencia de las redes sociales y los seguidores sin ningún tipo de marketing o planificación estratégica.

La popularidad en redes sociales es algo que actualmente tiene mucha relevancia, pero es importante tener en cuenta el segmento al que nos dirigimos, el target que más nos interesa y la calidad de la interacción en redes sociales, porque los seguidores no son más que un número y no deberían determinar el presupuesto que invertimos en nuestras campañas de comunicación. El uso de influencers no está reñido con la efectividad de una campaña, siempre y cuando se haga un proceso de planificación exhaustivo, una definición clara del objetivo y un seguimiento continuo de las acciones llevadas a cabo.

En Crece Agency defendemos una comunicación estratégica, basada en las necesidades del cliente y en sus objetivos, en conocer la marca que se trabaja y en consecuencia adecuar las estrategias y la forma de funcionar con cada cliente. Para saber más, contacta con nosotros.

Aquí puedes ver el vídeo del experimento: